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La realidad incompatible con las cifras que presenta el gobierno federal

Por Víctor Barrera

Iniciamos la segunda parte del año, y las cifras que otorga el Inegi, no son precisamente las que podrían ser factor para “echar las campanas a resonar” y es que aun cuando se muestree e intente manifestar que en las cifras macroeconómicas vamos bien, pero la realidad de millones de personas indica todo lo contrario.

Este optimismo es ocupado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para manifestarr también que México es un país que muestra resultados, sin embargo, esto no nos coloca entre las principales naciones para invertir, porque existen por lo menos dos factores que impiden esto. La debilidad de nuestro Estado de derecho y la inseguridad que prevalece.

Estos dos factores inhiben la entrada de una mayor cantidad de inversión al país, y aun cuando se señala que esta se incrementó la realidad es que las grandes empresas no han querido salir del país, porque hasta el momento no han encontrado el lugar adecuado. Pero la salida de una parte de producción de Toyota de nuestro país para instalarse en Estados Unidos nos muestra nuestra realidad.

Esta empresa automotriz reconoce que la mejor manera de obtener un mayor número de ventas es estar dentro del país donde el consumo es alto. Ya no se trata de la cercanía o el nearshoring, sino de estar dentro del país con el mayor nivel de consumo.

Con esto se evitarán que sus productos sean detenidos sea por aranceles o porque el presidente Donald Trump impone otras barreras para evitar que productos que dañen a su industria entre de manera importante.

Así como Toyota existen otras empresas que están buscando el terreno adecuado en Estados Unidos para trasladar poco a poco su producción y México solo verá que estas empresas ya no abrirán fuentes de empleo en el país.

En este tema la OCDE señala que aun México presentó el mayor crecimiento del salario real desde la pandemia, con un avance acumulado de 15.1 por ciento muy por encima del promedio del organismo, de 4.9 por ciento. Pero este podría convertirse también en un obstáculo para que más empresas extranjeras quieran instalarse en el país, porque representan un mayor costo en la producción.

Los empresarios además del salario tienen que pagar altas cuyas en seguridad social, en un sistema que ha mostrado ineficiencia y capacidad para aliviar los males de los empleados en el corto plazo. Pero también las medianas y pequeñas empresas formales, que en su mayoría son mexicanas también pagan ese incremento y por ello muchas de esas empresas han cerrado sus puertas incrementando el índice de desempleo. Y es precisamente este punto, el desempleo se convierte en un nada positivo.

Afirmar que México vive una situación crecimiento sin tomar en cuenta que el desempleo es mucho mayor, solo nos muestra que la información es incompleta.

En la mayoría de los países de la OCDE, la tasa de desempleo refleja a personas que buscan un empleo formal y no lo consiguen. En México ocurre algo distinto. La ausencia de un seguro de desempleo obliga a millones de personas a refugiarse en la informalidad o el subempleo para sobrevivir. Se estima que el 55.4 por ciento de la población ocupada trabaja fuera de la formalidad, sin seguridad social, sin prestaciones y, muchas veces, al margen de los registros fiscales, pero todos ellos aparecen en las estadísticas como personas empleadas.

Pero la OCDE también nos pone en la realidad al señalar que el ingreso per cápita de México crecerá apenas 0.05 por ciento anual hacia el 2060 como consecuencia de la insuficiencia de condiciones para impulsar la inversión. Ese pronóstico resulta más apegado a nuestra realidad.

Así por más que se quiera seguir manifestando, por parte del gobierno federal, que vamos bien, la realidad nos da un jalón tremendo a una realidad que nos muestra todo lo contrario.

Pero esto debería ser analizado por las autoridades mexicanas para establecer las condiciones suficientes que permitan retomar el verdadero camino del crecimiento. Fortaleciendo el Estado de Derecho erradicando la inseguridad y la corrupción.

De lo contario solo seguirán adecuando las cifras para autoimponerse medallas de latón, mientras que la realidad es completamente distinta.